El fallo podría redefinir los estándares de justicia en casos de abuso infantil en República Dominicana
La Corte de Apelación del distrito judicial de Puerto Plata fijó para el martes 22 de septiembre la audiencia donde se conocerán los recursos de apelación en el caso del pelotero dominicano Wander Franco, una decisión que trasciende lo deportivo y se convierte en un referente nacional sobre cómo el sistema judicial aborda las denuncias de abuso sexual contra menores.
El proceso judicial contra Wander Samuel Franco Aybar, campocorto de los Rays de Tampa Bay, ha captado la atención no solo de la República Dominicana, sino también de la Major League Baseball y de organismos internacionales de protección a la infancia. La audiencia del 22 de septiembre a las 9:00 a.m. evaluará dos posturas opuestas: el Ministerio Público pide revocar el perdón judicial que eximió al jugador de prisión, mientras que la defensa busca la anulación total de la culpabilidad.
El Primer Tribunal Colegiado de Puerto Plata declaró a Franco culpable de abuso sexual y psicológico en perjuicio de una menor, pero le concedió un perdón judicial al considerar que actuó como víctima colateral de la madre de la adolescente, Martha Vanessa Chevalier, quien fue sentenciada a 10 años de prisión. Esta figura legal ha sido cuestionada por expertos, que la consideran inaplicable en casos de abuso infantil, un debate que ahora llega a la Corte de Apelación.
El caso ya tuvo un primer juicio que terminó con una condena de dos años de prisión suspendida, pero fue anulada para celebrar un nuevo proceso. En esta segunda sentencia, el tribunal mantuvo la condena por abuso, pero eliminó la pena privativa de libertad, generando un precedente que podría influir en futuros casos de alto perfil en el país y en la región del Caribe.
La diáspora dominicana, especialmente en Estados Unidos, sigue de cerca el desenlace, pues Wander Franco es una de las figuras más prominentes del béisbol dominicano. Organizaciones de derechos humanos y de protección a la niñez han manifestado su preocupación por el mensaje que podría enviar una decisión que anule la culpabilidad o mantenga el perdón judicial, en un contexto donde la lucha contra el abuso infantil es una tendencia global.
La audiencia del 22 de septiembre no solo definirá el futuro legal del pelotero, sino que también pondrá a prueba la capacidad del sistema judicial dominicano para manejar casos sensibles con transparencia y justicia, en un escenario donde la presión mediática y la opinión pública internacional son cada vez más relevantes.











