
El voto obligatorio y el legado familiar marcan una jornada que resonará en toda América Latina
Brasil celebra este domingo una elección presidencial que decidirá entre un cuarto mandato para Luiz Inácio Lula da Silva o el retorno del apellido Bolsonaro al poder con el senador Flávio Bolsonaro, en un contexto de voto obligatorio y fuerte polarización.
Los brasileños deciden si otorgan al actual presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva un cuarto mandato o viran de nuevo hacia la extrema derecha al elegir al senador Flávio Bolsonaro, aliado del mandatario estadounidense Donald Trump. Lula, de 80 años, es uno de los jefes de Estado de mayor edad en el mundo y ha gobernado en dos periodos: 2003-2010 y desde 2023.
Bolsonaro, de 45 años, busca devolver el apellido de su familia al poder mientras su padre cumple una condena por intentar un golpe de Estado con el fin de evitar el fin de su mandato presidencial (2019-2022). El candidato votó temprano en una escuela de Río de Janeiro y declaró: ‘Ha llegado el momento del cambio real. Brasil no puede seguir por este camino durante otros cuatro años’.
La jornada electoral comenzó a las 8:00 de la mañana en el Distrito Federal y estados bajo el huso horario de Brasilia, aunque en Mato Grosso y gran parte del Amazonas abrieron una hora antes, y en 11 ciudades de Amazonas y Acre dos horas antes. Casi 159 millones de ciudadanos están convocados en más de 94.000 centros de votación en todo el país y el exterior.
El voto es obligatorio para los brasileños alfabetizados mayores de 18 años, con multa para quienes no voten sin justificación. Analfabetos, mayores de 70 y jóvenes de 16 a 18 pueden optar por votar. En el extranjero, la obligatoriedad se limita a las elecciones presidenciales, lo que moviliza a la diáspora brasileña.












