El caso pone en el debate nacional la legítima defensa y el uso de armas en conflictos familiares
La audiencia de medida de coerción contra Rafaela Carpio Báez, acusada de homicidio agravado contra su cuñada, fue aplazada para el próximo martes para conocer la versión de un menor en Cámara Gesell, en un proceso que sigue generando atención nacional.
El caso de Rafaela Carpio Báez, imputada por la muerte de su cuñada Yafreisy Martínez Areche en La Otra Banda, Higüey, continuará el próximo martes luego de que la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de La Altagracia, presidida por la magistrada Evelin Cabrera Ubiera, aplazara la audiencia de medida de coerción. La decisión se tomó para conocer una medida de instrucción relacionada con una Cámara Gesell, mediante la cual se escuchará la versión de un menor de edad que supuestamente presenció el incidente.
El abogado de la familia de la víctima, Ramsés Minier Cabrera, informó que el Ministerio Público solicitó prisión preventiva, pero que esperará leer la medida antes de ofrecer más declaraciones. Por su parte, el abogado de la imputada, Andy de León, sostuvo que la defensa mantiene la reserva de la investigación y que la imputada se entregó voluntariamente tras los hechos. Añadió que la hipótesis que se maneja es la de legítima defensa, aunque no puede profundizar por la etapa temprana del proceso.
El expediente, identificado con el número único 2026-0348342 y el número de trámite 2026-0348342-001, está calificado jurídicamente bajo el artículo 92, ordinal 6, de la Ley 74-25, que tipifica el homicidio agravado contra pariente colateral en segundo grado, con penas de 30 a 40 años de prisión mayor y multa de 50 a 1,000 salarios mínimos del sector público. También se invocan los artículos 86 y 87 de la Ley 631-16 sobre Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
El caso ha captado la atención nacional por tratarse de un conflicto intrafamiliar y por el debate sobre la legítima defensa. Además de la imputada y la víctima fallecida, figura Starlin Andrés Martínez Grullón como víctima en condición de libertad. La próxima audiencia será clave para definir la medida de coerción y el curso del proceso penal.











