La decisión del CNM redefine la cúpula judicial y marca la agenda nacional e internacional
El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), presidido por el presidente Luis Abinader, confirmó por siete años a cinco jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y dejó abiertas seis vacantes, incluida la presidencia. La medida, adoptada este martes en el Palacio Nacional, tiene implicaciones para el sistema judicial y la imagen institucional del país.
En una decisión con alcance nacional, el CNM ratificó a Justiniano Montero Montero, Fran Euclides Soto Sánchez, Anselmo Alejandro Bello Ferreras, Samuel Amaury Arias Arzeno y Rafael Vásquez Goico como jueces de la SCJ por un período de siete años, conforme al artículo 179 de la Constitución, la Ley 138-11 y el Reglamento 2-25 sobre evaluación de desempeño. La confirmación se produjo tras las deliberaciones concluidas la noche de este martes.
Con esta medida, se suman dos nuevas vacantes a las ya existentes en la SCJ, elevando a seis el total de plazas disponibles, incluida la de presidente. El proceso de recepción de propuestas y postulaciones sigue abierto en la Secretaría del CNM hasta el 10 de septiembre para candidaturas y hasta el 15 para inscripciones, en la sede del organismo, ubicada en el edificio de la Suprema Corte de Justicia.
Los jueces confirmados aportan perfiles técnicos diversos: Justiniano Montero Montero, doctor en Derecho por la UASD con maestrías en España, integra la SCJ desde 2019, preside la Primera Sala Civil y Comercial y representa al país ante la Comisión Iberoamericana de Ética Judicial. Fran Euclides Soto Sánchez, también doctor en Derecho por la UASD, forma parte de la Segunda Sala Penal, fue fiscal de carrera y lidera proyectos de modernización tecnológica y optimización del proceso penal.
Samuel Amaury Arias Arzeno, licenciado por la UNPHU con formación en resolución de conflictos, es juez desde 2019 y ha propuesto mecanismos alternativos de solución de controversias y acceso a la justicia. Anselmo Alejandro Bello Ferreras, con más de 20 años en la judicatura, inició como juez de paz, es especialista en materia civil e inmobiliaria y ha participado en la actualización normativa de esa jurisdicción. Rafael Vásquez Goico, integrante de la Tercera Sala, ha trabajado en la descongestión de procesos contencioso-administrativos y en la reforma de reglamentos disciplinarios y de casación. Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación.









