El choque entre Ankara y Tel Aviv reaviva tensiones regionales en vísperas de elecciones israelíes
Turquía calificó de «falsas» las acusaciones israelíes sobre un supuesto despliegue de tropas turcas en Siria, luego de que Israel bombardeara un aeropuerto militar en Idlib. El cruce de declaraciones eleva la tensión en Medio Oriente y podría tener repercusiones globales.
La Dirección de Comunicación de la Presidencia de Turquía rechazó este miércoles los señalamientos de Israel y criticó que buscan «legitimar los ataques aéreos ilegales de Israel contra la soberanía e integridad territorial de Siria».
El martes, aviones de guerra israelíes atacaron un aeropuerto militar en las afueras de Idlib, en el noroeste de Siria. La televisión estatal siria informó que el bombardeo afectó la infraestructura, pero no dejó víctimas.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, justificó el ataque al considerar que Siria había permitido que tropas turcas se desplazaran a la base aérea, lo que hubiera supuesto una «ruptura del status quo» militar entre ambos países.
Aneara aseguró que las «acusaciones se derivan de la intención de Netanyahu de continuar con sus políticas expansionistas y desestabilizadoras» en la región con miras a las elecciones parlamentarias del próximo octubre en Israel. Además, Turquía reiteró su voluntad de trabajar hacia la «paz duradera» e insistió en que «jamás permitirá la desestabilización de Siria», con quien «seguirá cooperando».










