«Dark Matter» sigue la historia de Jason Dessen, interpretado por Joel Edgerton, junto a Daniela, Jennifer Connelly, y su hijo Charlie.
apple tv Después de convertir el multiverso en una crisis matrimonial y de identidad durante su primera temporada, «Dark Matter» regresa colocando a Jason y Daniela Dessen frente a un problema todavía más inquietante: sobrevivir a las consecuencias de saber que existen otras versiones de las personas que aman y otras vidas que podrían haber elegido.
La ciencia ficción continúa siendo el vehículo de la serie, pero la segunda temporada lleva sus preguntas hacia terrenos cada vez más cercanos a nuestra realidad, desde la dificultad de reconstruir la confianza hasta los peligros de desarrollar tecnologías antes de comprender completamente sus consecuencias.
Joel Edgerton y Jennifer Connelly regresan como Jason y Daniela en una historia donde la posibilidad de viajar entre realidades deja de representar únicamente una extraordinaria herramienta científica.
Durante una conversación con Cocalecas y Listín Diario, ambos actores explicaron cómo la nueva temporada utiliza la Caja para hablar sobre las relaciones, el compromiso y la fragilidad de nuestra percepción de lo que consideramos real.
La discusión también terminó conectando inevitablemente con uno de los grandes debates tecnológicos del presente: el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial.
Para Edgerton, la segunda temporada encuentra algo mucho más cercano detrás de ese extraordinario dispositivo de ciencia ficción.
La posibilidad de escapar hacia otro mundo comienza a parecerse a todas esas puertas de salida que buscamos cuando una relación, una decisión o incluso la vida que hemos construido deja de resultar cómoda.
“La Caja es, de cierta manera, una metáfora de las vías de escape que tenemos en la vida”, explica Edgerton.
Para el actor, esas salidas pueden manifestarse en “nuestra capacidad de alejarnos el uno del otro, huir de una relación o simplemente buscar una salida”.
La idea adquiere mayor importancia en una historia donde las posibilidades son prácticamente infinitas.
Si siempre existe otra realidad detrás de una puerta, también existe la tentación de pensar que en algún lugar debe encontrarse una vida mejor.
El problema es que tener opciones ilimitadas no necesariamente conduce a la felicidad.
También puede hacer que permanecer, comprometerse y aceptar las imperfecciones de una vida resulte más difícil.
Edgerton considera que la segunda temporada lleva esa pregunta directamente hacia el matrimonio de Jason y Daniela.
“¿Qué tan rápido decides escapar? ¿Cuánto intentas trabajar para que algo funcione?”, plantea.
Para él, el dilema puede aplicarse tanto al intento de encontrar un lugar que pueda convertirse en hogar como a la búsqueda de seguridad y comodidad dentro de una relación.
Por eso la Caja adquiere una dimensión más íntima.
“Se convierte más en una exploración interior de una relación”, señala Edgerton.
La ciencia ficción continúa proporcionando las reglas del universo de Dark Matter, pero la posibilidad de atravesar mundos sirve ahora para examinar algo reconocible: qué hacemos cuando sabemos que podemos marcharnos, pero todavía existe algo por lo que vale la pena quedarse.
Jennifer Connelly observa ese conflicto desde otro lugar.
Para Daniela, la gran pregunta de esta etapa no consiste necesariamente en decidir si debería escoger otro camino.
Ella ya ha tomado una decisión.
La Caja como metáfora de las vías de escape en la vida real
El problema es descubrir cómo continuar viviendo dentro de ella después de que todo aquello que utilizaba para reconocer su realidad ha sido alterado.
“Creo que para Daniela se trata menos de cuestionarse qué camino quiere tomar o si quiere seguir una trayectoria diferente”, explica Connelly.
“Se trata más de preguntarse, dentro del camino que ha elegido, cómo puede volver a confiar”.
La experiencia de Daniela ha destruido certezas que antes parecían elementales.
Ya no basta con mirar a la persona que tiene delante y reconocer su rostro.
En el universo de Dark Matter, alguien puede parecer exactamente la persona que amas y, sin embargo, ser alguien completamente diferente.
“Todo en su percepción de la realidad ha cambiado.
Ya no reconoce realmente a su pareja.
Ya no se reconoce realmente a sí misma”, explica Connelly.
Para la actriz, se trata de una experiencia profundamente inquietante.
“Creo que es realmente aterrador”.
Daniela necesita entonces reconstruir la confianza no solamente en Jason, sino también en su propia percepción del mundo.
“Está en un viaje para intentar regresar al camino que ha elegido y poder volver a sentirse segura dentro de él”, añade Connelly.
Esa crisis de confianza hace que la segunda temporada de Dark Matter dialogue de una manera particularmente oportuna con un mundo en el que reconocer qué es auténtico se está convirtiendo en una preocupación cotidiana.
Durante nuestra conversación, la inteligencia artificial surgió precisamente a partir de esa idea.
Hoy es posible reproducir voces, generar imágenes y fabricar representaciones cada vez más convincentes de personas reales.
La pregunta sobre quién es auténtico y quién no ha dejado de pertenecer exclusivamente a la ciencia ficción.
Edgerton, quien además participa como productor ejecutivo de la serie, reconoce esa conexión.
“Creo que la segunda temporada es muy oportuna en relación con el crecimiento de la inteligencia artificial”, afirma.
Sin embargo, lo que más le interesa no es solamente la inteligencia artificial, sino una pregunta mucho más amplia sobre nuestra relación con cualquier nueva tecnología: que algo pueda hacerse no significa necesariamente que deba hacerse.
“Si puede hacerse, ¿debería hacerse?”, pregunta Edgerton.
“Si una tecnología puede ser creada, ¿debería simplemente liberarse al mundo sin entender hacia dónde conduce y cuáles son sus peligros?”.
El multiverso como espejo de las crisis de pareja y la identidad
La pregunta encuentra un reflejo evidente en la propia existencia de la Caja.
Dentro de la serie se trata de una creación extraordinaria, capaz de abrir posibilidades que anteriormente parecían imposibles.
Pero su existencia también demuestra que inventar algo y comprender las consecuencias de haberlo inventado son dos cosas completamente diferentes.
Las múltiples versiones de Jason llevan ese dilema a un terreno todavía más personal.
Cuando varias personas tienen el mismo rostro y comparten partes de una misma historia, reconocer las intenciones de quien está delante se vuelve mucho más difícil.
“¿Quién es real? ¿Quién es falso? ¿Quién tiene buenas intenciones y quién tiene malas intenciones?”, plantea Edgerton.
La pregunta podría pertenecer exclusivamente al universo de Dark Matter, pero resulta inevitable escucharla desde nuestra realidad actual.
La posibilidad de fabricar voces, imágenes e identidades cada vez más convincentes está transformando conceptos que hasta hace poco parecían seguros.
La confianza comienza a depender de nuevas formas de verificación mientras la tecnología avanza con mayor rapidez que nuestra capacidad para anticipar todas sus consecuencias.
Edgerton encuentra precisamente ahí una contradicción profundamente humana.
Podemos poseer la inteligencia necesaria para desarrollar tecnologías extraordinarias y, al mismo tiempo, ser ingenuos respecto a aquello que ocurrirá después de introducirlas en el mundo.
“Somos brillantes para crear, pero bastante ingenuos cuando simplemente aceptamos y decimos: ‘Bueno, sí, veamos qué pasa’”, señala.
Esa observación conecta las dos grandes ideas que surgieron durante nuestra conversación con Edgerton y Connelly.
Por un lado está la tentación de escapar: saber que siempre podría existir otra puerta, otra relación, otra decisión o incluso otra versión de nuestra vida.
Por el otro está la dificultad de confiar en aquello que tenemos delante cuando la tecnología puede multiplicar las posibilidades hasta hacer tambalear nuestra percepción de la realidad.
Para Daniela, la respuesta pasa por reconstruir la confianza después de haber perdido sus certezas.
Para Jason, la existencia de la Caja obliga a enfrentarse a las consecuencias de una posibilidad que nunca debió entenderse únicamente como una oportunidad.
La segunda temporada de Dark Matter utiliza así su ciencia ficción para plantear preguntas que están cada vez menos alejadas de nuestra realidad.
La posibilidad de escapar, el miedo a comprometernos con una elección y la dificultad de distinguir lo auténtico de lo artificial conectan la historia de Jason y Daniela con preocupaciones que ya forman parte de nuestra vida cotidiana.
La Caja puede abrir la puerta hacia una cantidad aparentemente infinita de mundos.
Sin embargo, para Edgerton y Connelly, algunas de las preguntas más importantes de Dark Matter no están al otro lado de ella.
Están en nuestra capacidad para permanecer, volver a confiar y asumir las consecuencias de aquello que decidimos crear..











