
El senador y candidato presidencial busca capitalizar el legado de su padre, preso por intento de golpe
Flávio Bolsonaro, candidato presidencial del Partido Liberal en Brasil, prometió que su padre Jair Messias Bolsonaro le pondrá la banda presidencial, en un acto con más de 70.000 simpatizantes en São Paulo. La primera vuelta del 4 de octubre lo posicionó por delante de Lula, superando por más de cinco millones de votos el resultado de su padre en 2022.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), ha emergido como el heredero político de su padre, Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por intentar un golpe de Estado tras perder la reelección frente a Lula. En un mitin en São Paulo, Flávio prometió liberar a su padre y afirmó: «Verán a Jair Messias Bolsonaro poner la banda presidencial a su hijo». La multitud coreó «¡Vuelve, Bolsonaro!».
Con un estilo más moderado que su padre, Flávio ha logrado atraer a la base conservadora y a electores descontentos con la gestión de Lula. Superó por más de cinco millones de votos el resultado de su padre en 2022 y quedó por delante de Lula en la primera vuelta del 4 de octubre. «Puede que yo sea más tranquilo, más dado a sonreír, más relajado y moderado. Pero tengo la sangre de un Bolsonaro», declaró.
La influencia de Jair Bolsonaro sigue siendo significativa en la campaña, a pesar de su arresto domiciliario. Su imagen aparece en camisetas y carteles, y un video generado con inteligencia artificial lo mostró junto a Flávio. El senador indicó que un eventual cargo para su padre en su gobierno «no está en el radar», pero analistas como Thomas Traumann consideran que el expresidente tendría la última palabra si Flávio resulta elegido.
Flávio Bolsonaro es el mayor de los cinco hijos del expresidente, abogado y evangélico, y comenzó su carrera política a los 21 años como diputado estadual de Río de Janeiro. Su campaña se centra en críticas al gobierno de Lula, propuestas de endurecimiento contra el crimen y reducción del gasto público. Sin embargo, enfrenta una investigación por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero relacionados con la financiación de la película Dark Horse, dedicada a su padre.










