Desde su adopción, la ha probado ser efectiva.
Como , sustenta el andamiaje normativo de la Administración Monetaria y Financiera y sirvió para corregir fallas evidenciadas en la última crisis bancaria.
También ha sido la base de avances en adecuación patrimonial, provisiones y gobierno corporativo, contribuyendo a un.
Esa efectividad ha quedado demostrada ante la salida de , una y, más recientemente, una.
La necesidad no es sustituir el marco actual, sino actualizarlo, preservando lo que ha probado funcionar y cerrando las brechas que surgen de una banca más digital, diversificada e interconectada.
La , la y la plantean nuevos riesgos o manifestaciones renovadas de riesgos conocidos.
Por ello, la regulación debe mantenerse ágil y en evolución constante.
Un primer ejemplo es el.
Durante años, la banca dominicana concentró su gestión prudencial en el.
No obstante, las han ganado peso dentro del activo bancario.
Durante la llegaron a superar el 30% del activo total de los bancos y, aunque luego se redujeron, al cierre de junio 2026 representaban un 26%.
Esto hace indispensable fortalecer la gestión del , especialmente por el impacto que las fluctuaciones de los valores negociables pueden tener sobre los resultados de las entidades.
La lección no es meramente teórica.
El caso de mostró cómo una entidad aparentemente solvente podía enfrentar retiros masivos por canales digitales y pérdidas latentes en su portafolio de inversiones.
Por ello, las autoridades han impulsado el uso del —o mark-to-market— en las inversiones de la banca, en línea con las mejores prácticas contables internacionales.
Un segundo ejemplo es la.
La trae beneficios importantes, pero también nuevos desafíos: , aplicaciones móviles, decisiones automatizadas y uso intensivo de datos personales.
Con apoyo del , se actualizó el Reglamento de y se dictó el primer Instructivo de.
Estas medidas permitieron ampliar la protección más allá de los contratos de adhesión y las cláusulas abusivas, incorporando derechos propios del entorno digital.
Entre los avances más relevantes está la creación del dentro de las entidades y disposiciones para , limitar molestias por canales alternos y evitar que la sea perpetua.
Los riesgos no cesan, la no se detiene y quien cuida del sistema y de sus usuarios no puede fatigarse.
La regulación que se necesitará mañana debe planificarse desde hoy.
Por ello existen orientadas a cerrar brechas frente a las.
Esto incluye mejoras en la , la actualización del marco de y la gestión del.
En definitiva, regular bien no significa regular más por inercia, sino : con , proporcionalidad y visión de futuro.
Esta ha sido una recomendación del , que adquiere mayor importancia en la medida en que el país crece.
La ofrece una base valiosa; el reto es asegurar que esa fortaleza siga siendo creíble frente a de forma, velocidad y escala..










