ManpowerGroup revela que las nuevas generaciones buscan flexibilidad y propósito, mientras la informalidad persiste
En un mercado laboral marcado por la alta movilidad juvenil y una informalidad del 54.1%, los sectores de tecnología y turismo en República Dominicana destacan por su baja rotación, según ManpowerGroup. La tendencia apunta a que el desarrollo turístico reducirá la migración interna de talento.
La rotación laboral es un fenómeno creciente entre los jóvenes dominicanos, pero no afecta a todos los sectores por igual. Las empresas tecnológicas y turísticas muestran las tasas más bajas de abandono, gracias a estrategias como horarios flexibles, formación continua y el llamado ‘salario emocional’, según Natalia Vásquez, gerente país de ManpowerGroup.
Vázquez explicó que las multinacionales tecnológicas invierten entre 18 y 24 meses en analizar el mercado local antes de operar, y buscan empleados altamente especializados, a los que ofrecen condiciones que superan lo económico. En turismo, la rotación es de 25% a 30%, pero se espera que los proyectos en el Sur y Punta Bergantín reduzcan la migración hacia las ciudades, generando empleo en las comunidades.
El turismo tiene un alto encadenamiento productivo, que va desde hoteles hasta alimentos, transporte y limpieza, lo que lo convierte en un motor de empleo formal. Sin embargo, la informalidad sigue siendo un desafío estructural: solo 2.5 millones de los 5.2 millones de ocupados tienen empleo formal, con tasas críticas en agricultura (12%) y construcción (15%).
Las áreas comerciales y de ventas presentan la mayor rotación, independientemente del sector. ‘El personal de ventas debe sentirse muy identificado con la empresa para permanecer’, señaló Vásquez. ManpowerGroup trabaja con más de 100 clientes en reclutamiento, capacitación y tercerización, en áreas como logística, banca y servicio al cliente.
Mónica Flores Barragán, presidenta de ManpowerGroup para Latinoamérica, destacó que las nuevas generaciones valoran la flexibilidad, el propósito y los valores corporativos. Esta tendencia global redefine las estrategias de retención en República Dominicana, donde la formalidad laboral es aún una asignatura pendiente para el desarrollo sostenible.











